La alegría de los estudiantes de Volcán llegó a Humahuaca
Con una carroza hecha con paciencia y muchas horas de trabajo, los chicos del Colegio Secundario N.º 1 Virgen de Punta Corral celebraron su logro junto a la comunidad humahuaqueña. “Los protagonistas son los chicos que pasaron, los que están y los que van a venir”, destacó el profesor Fabián Nolazco.
Con una carroza hecha con paciencia y muchas horas de trabajo, los chicos del Colegio Secundario N.º 1 Virgen de Punta Corral celebraron su logro junto a la comunidad humahuaqueña. “Los protagonistas son los chicos que pasaron, los que están y los que van a venir”, destacó el profesor Fabián Nolazco.
La visita a Humahuaca tuvo de todo: un recorrido por el museo, explicaciones que despertaron la curiosidad de los chicos y, más tarde, el encuentro con vecinos que los esperaron para felicitarlos.
El cansancio se notaba, pero más podía la emoción. Después de una jornada larga, y haber compartido el festejo y recibido los aplausos de la gente de Humahuaca, los estudiantes de Volcán cenaron y regresaron a su pueblo. Para el profesor Fabián Nolazco, ese momento fue la recompensa a un trabajo paciente, hecho casi “de hormigas”: colocar las semillas una por una, con cuidado y en orden.

El camino hasta ese reconocimiento había empezado con una meta más modesta. Esta vez, Nolazco y los chicos se propusieron volver a estar entre los diez mejores y, si el trabajo acompañaba, acercarse a los cinco primeros. La meta terminó superada.
También hubo detalles construidos con los años. En la primera participación, como todavía no tenían una bandera para cubrir la carroza, recurrieron a carteles y pasacalles. Al año siguiente, trabajaron para confeccionar una propia. Esa bandera, recordó el profesor, es parte de la historia del grupo y de un esfuerzo que fue creciendo edición tras edición.
Ahora, con la alegría todavía fresca, ya empezaron las conversaciones sobre lo que sigue. El primer premio abrió nuevas ideas y expectativas, pero también dejó una certeza: detrás de cada detalle hay muchas manos, constancia y una comunidad que celebra en conjunto. Y en Humahuaca, ese día, el aplauso también fue para cada una de esas manos.
