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Transformar el descarte en juego: la Escuela 442 y su compromiso ambiental
EDUCACIóN
04/06/2026 •  👁️ 0 visitas
dia mundial del medio ambiente

Transformar el descarte en juego: la Escuela 442 y su compromiso ambiental

En el taller «Recrearte», alumnos de 6to y 7mo grado de la institución demuestran que el compromiso ambiental empieza por casa. Desde ajedrez reciclado hasta una red de voley fabricada con envoltorios de yogur, la escuela se convierte en un faro de conciencia ecológica.

En el taller «Recrearte», alumnos de 6to y 7mo grado de la institución demuestran que el compromiso ambiental empieza por casa. Desde ajedrez reciclado hasta una red de voley fabricada con envoltorios de yogur, la escuela se convierte en un faro de conciencia ecológica.

No es solo basura. Para los chicos de la Escuela 442, lo que la mayoría tira al tacho después del almuerzo es materia prima para la creatividad. Bajo el lema «Agentes del Cambio», la institución viene trabajando desde el inicio del ciclo lectivo en un ambicioso proyecto de reciclaje que busca transformar el consumo cotidiano en herramientas útiles para el aula y el patio.

Fabiola Martínez, docente a cargo, explica que el objetivo va más allá de limpiar: se trata de una filosofía institucional. «Queremos que sean agentes de cambio, que cuiden desde lo más pequeño, que es su casa», comenta mientras muestra orgullosa los trabajos que han realizado desde marzo.

El desafío de la red de sachets

Uno de los proyectos que más llama la atención es la red de voley que los alumnos están confeccionando. La materia prima proviene directamente del comedor escolar: cientos de bolsitas de yogur que, en lugar de terminar en el basurero, son cortadas en tiritas y trenzadas por los mismos chicos.

«En un primer intento la red salió muy pesada, así que ahora la estamos reelaborando para que sea más simple y liviana», admite Fabiola con la honestidad de quien sabe que el proceso de aprendizaje también incluye el ensayo y el error.

Protagonistas del cambio

Abril Gómez, alumna de 7mo B, es una de las voces que lidera esta movida. Con la seguridad de quien se sabe protagonista, enumera los logros del taller Recrearte: «Hacemos cosas con mayor utilidad. Hicimos bolsas para ir de compras, carpetas con hojas recicladas y la red, donde colaboramos todos».

Pero el reciclaje no se queda solo en las manualidades. El impacto llega hasta las matemáticas, donde los chicos fabricaron sus propios tableros de ajedrez y juegos de puntería con cartón y plástico, e incluso a la robótica, donde los alumnos de 6to grado logran dar vida a juegos tecnológicos utilizando materiales en desuso.

En un mundo que suele descartar rápido, los «Agentes del Cambio» de la 442 proponen una pausa. Nos enseñan que, con un poco de trenzado y mucha paciencia, hasta un sachet de yogur puede convertirse en el centro de un partido de voley en el recreo.