Barriletes y bicicletas: jornadas de juegos que pintó de colores el cielo de nuestra ciudad
La Escuela Normal llevó adelante una barrileteada y una bicicleteada con la participación de estudiantes, familias y docentes. La propuesta combinó deporte, recreación y el reencuentro de los adultos con recuerdos de su infancia.
La Escuela Normal llevó adelante una barrileteada y una bicicleteada con la participación de estudiantes, familias y docentes. La propuesta combinó deporte, recreación y el reencuentro de los adultos con recuerdos de su infancia.
El cielo de Humahuaca se llenó de colores durante una jornada recreativa organizada por la Escuela Normal, en el marco del proyecto “Pintando el cielo de colores”, impulsado por la profesora Valeria Cala.
La actividad comenzó con un taller de dos días destinado a la elaboración y construcción de barriletes. Allí, los estudiantes compartieron el trabajo con sus familias, especialmente con sus padres, quienes se involucraron con entusiasmo en el armado y revivieron recuerdos de su propia infancia.

“Los papás estaban más entusiasmados que los niños, enseñándoles a armar sus barriletes y recordando su infancia”, destacó la profesora Cala, quien valoró especialmente el acompañamiento de las familias en cada propuesta escolar.
Al día siguiente, los chicos pudieron disfrutar de la barrileteada en el predio de la cancha de los Veteranos. El viento acompañó la jornada y permitió que los barriletes tomaran altura, mientras las familias compartían una tarde de juegos, risas y encuentro comunitario.
La institución también llevó adelante una bicicleteada para estudiantes de todos los grados, promoviendo la actividad física y el uso recreativo de la bicicleta. La profesora Cala remarcó que muchas de estas actividades requieren gestionar espacios fuera de la institución, ya que la Escuela Normal Primaria aún no cuenta con un predio propio. Por ese motivo, la comunidad educativa debe solicitar lugares al municipio, a la Escuela Normal Secundaria u otras instituciones.

A pesar de esa dificultad, el entusiasmo de los estudiantes y el acompañamiento de las familias permiten que las propuestas sigan creciendo. La docente también anticipó nuevas caminatas y actividades ambientales bajo el proyecto “Dejando huellas bonitas”, que busca enseñar a los niños el cuidado de la tierra y del patrimonio natural.
Así, entre bicicletas, barriletes y recuerdos compartidos, la Escuela Normal convirtió una jornada deportiva en una verdadera fiesta familiar, donde el juego volvió a ser un puente entre generaciones.

