Caspalá cumple un sueño: el carruaje que bajará desde las nubes para hacer historia en la FNE
En el corazón de los valles de altura, donde el silencio solo se interrumpe por el viento y el bordado de los rebozos, se gesta una hazaña. Los alumnos del Colegio Secundario N° 57 de Caspalá no solo están construyendo un carruaje; están armando un puente entre su cultura ancestral y la fiesta más grande de los jóvenes jujeños.
En el corazón de los valles de altura, donde el silencio solo se interrumpe por el viento y el bordado de los rebozos, se gesta una hazaña. Los alumnos del Colegio Secundario N° 57 de Caspalá no solo están construyendo un carruaje; están armando un puente entre su cultura ancestral y la fiesta más grande de los jóvenes jujeños.
Hablamos con el Profesor Iván Vilca, quien con la voz cargada de orgullo nos contó cómo este proyecto, que nació hace años como un susurro en los pasillos de la escuela, hoy es una realidad que moviliza a todo el pueblo. «Es un desafío único. Como docente me toca estar del otro lado, transmitiendo lo que uno vivió como carrocero, pero con una responsabilidad mucho más grande», relata Vilca.
Ingeniería a prueba de cerros
La logística parece sacada de una película de aventura. Con un viaje de más de cuatro horas y media por caminos sinuosos, la creatividad fue la respuesta al paisaje: el carruaje será totalmente desmontable. El chasis, que llegó desde Humahuaca a “lomo” de camión, se está trabajando pieza por pieza en Caspalá para ser trasladado y rearmado en San Salvador de Jujuy. Un rompecabezas de hierro y sueños que busca «descentralizar» la fiesta y mostrar que la distancia no es barrera para el entusiasmo.

Identidad en cada detalle
La temática no podía ser otra: Caspalá puro. Los alumnos buscan representar su vestimenta típica y sus costumbres. No es solo estética, es identidad; la misma que lucen con orgullo su flamante Embajadora, Soledad Balcarce, y sus princesas, Celeste Tito y Araceli Mamani. Sus trajes, elaborados por ellas mismas siguiendo técnicas ancestrales, serán el estandarte de una escuela que ya sabe de éxitos, recordando su reciente paso por las instancias nacionales de la Feria de Ciencias.

«Es una experiencia histórica porque nunca antes habían bajado», dice el profesor. Hoy, los ojos de la provincia empiezan a posarse en esa «escuelita tan linda», que se prepara para desfilar en la capital llevando el color de sus bordados y el calor de un pueblo que, por primera vez, sentirá que la Fiesta Nacional de los Estudiantes también le pertenece.
